Potencia tu ingenio con los mapas mentales

La técnica de los mapas mentales fue plasmada por Buzan (1996), que expone que existe el pensamiento irradiante, referenciando los procesos de pensamiento asociativo que proceden de un punto central o que se asocian a él.

Dada la posibilidad que el ser humano tiene de realizar percepciones multidireccionales para procesar diversas informaciones de forma simultánea, cada información a la que accede al cerebro (sensación, recuerdo, etc.) se puede representar como una esfera central de donde irradian innumerables enlaces de información.

La pauta de este pensamiento es como “estallido asociativoa partir de la cual se irradia un número infinito de nodos de datos que reflejan la estructura de redes neuronales que conforman el cerebro humano. Sobre este principio, el autor genera el recurso de los mapas mentales que tiene como objetivo dotar a las personas de una herramientas para maximizar su capacidad intelectual.

El mapa mental es una técnica gráfica visual que se utiliza para generar ideas de forma organizada mediante el uso de asociaciones. 

Nos permite generar conexiones a través de una simple palabra, idea o imagen, para que podamos obtener otras ideas o conceptos relacionados.

Si por ejemplo cogeríamos la palabra iPhone, podemos ver unas primeras asociaciones en las que podríamos pensar al hablar del famoso móvil de los de Cupertino, pudiendo pasar a segundas y terceras asociaciones. Siendo las segundas y posteriores las más interesantes; las que son más imprevisibles y rebuscadas.
 
Manzana: Pecado, deseo, serpiente, movimientos sensuales (como los de la serpiente), dulzura, etc.
Apple: Pensar diferente, poder, éxito, creatividad, innovación.
Rapidez: Vivir al límite, saber lo que se quiere, no pensar demasiado, ser libre (como asociación a las anteriores).
Diseño: Belleza, apreciación, erotismo, sensualidad.
 
Estas asociaciones no tienen por qué ser objetivas ni racionales. Simplemente pueden recordarnos otras cosas. Veamos un ejemplo:
 
No entiendo cómo os podéis gastar ese dinero en un móvil.
—Cuestión de rapidez. Cuando a una chica como yo le interesa algo no le gusta andarse con lentitudes. Puedo ser muy poco paciente cuando me lo propongo…
 —¿Entonces darte un beso cuanto antes me haría ganar puntos?
—Es posible, pero todavía no he decidido ser impaciente contigo.
—¡Ja, ja! Veo que sabes como desconcertar a un hombre. Me gusta.

¿Y si quisiéramos dar una respuesta absurda? Pues en el caso de ser hombres, podríamos decir:

—Lo compré por este color azul porque me combinaba perfecto con mi falda favorita.

Se trata de captar una idea y explotarla en todas sus partículas. 

Los nodos de información de nuestra memoria funcionan de esta forma. Van entrelazados entre sí y por eso a menudo un estímulo siempre nos recuerda a otro. Así es como construimos la información en nuestra mente: mediante enlaces.